04
Oct
09

Insomnio

 “Cuando llega la noche, me guardo muy bien de llamar al sueño! ¡No quiere ser llamado, el sueño, que es señor de las virtudes!”  

 La madrugada del Viernes se consumió entre mandobles y los santiagos cierran España de uno de los libros de la saga del Capitán Alatriste. No podía dormir. La noche se me antojo larga, hasta el punto que el despertador, las mas de las veces indolente verdugo del reposo, se torno mi salvador poniendo fin a mi martirio a eso de las cinco de la mañana. El sueño es algo a lo que no se puede llamar, está claro.

 A las siete y media de la mañana estaba ya encima de una de mis marquitas, dispuesto a regalar plomo y acero a todo aquel animal que gustase cebarse con mi señuelo, y los primeros en atender a mis lamentos fueron un par de espetones, los mismos que, tras ser liberados de mis hierros, fueron devueltos al agua.  Un gran bolo se había hecho con la mitad de la columna de agua, y no me daban tregua.   

PA033861

 Con el objeto de dejar de repartir dolor entre las apretadas filas de estos esfirénidos, comencé a trabajar los primeros metros sobre el fondo. Primera deriva y…. picada. La arrancada de un espárido es inconfundible. La puntera de la caña comenzó a danzar mientras el freno de mi Ryobi se ocupaba de poner música al lance. Dos minutos, dos, y el bajo dijo basta.  “La madre que trajo a los p…espetones”. Debería haber revisado el hilo.  Tras recomponer el aparejo, y terminar de despacharme a gusto entre maldiciones y aspavientos,  volví a repetir la misma deriva, y digo la misma porque el resultado fue idéntico, idéntico en todo menos en el desenlace. Esta vez, un precioso dentón subió a presentarme sus respetos.

PA033862

 A las 8:30 ya estaba listo, y dispuesto a cambiar de tercio ante la llegada de varios barcos, tenía la intención de hacerme con alguna marca nueva, y a eso me consagre. En este periplo vine a toparme con un banco de llampugas que, ante el reclamo de un objeto suspendido, se situaron debajo de mi casco. A los cinco minutos, un ejemplar de 2 kg saltaba fuera de agua prendida de mi línea. Creo que no hay espectáculo comparable al que pueden brindarnos estos animales.  El caso es que con este ultimo lance vine a sucumbir al cansancio y, tras asegurar animal, puse rumbo a la playa. Menudo dia!

PA033865

PA033868

PA033871

Un abrazo!

Gaspar

PD: Ah!  Ya tenemos mascota. Aqui os la presento.

PA043885

Anuncios

9 Responses to “Insomnio”


  1. 1 Angel
    octubre 5, 2009 en 9:15 am

    Jornada completita, completita…
    La pérdida de pejes por no revisión del bajo es un clásico por el que todos hemos pasado, cosas de los ratos locos y las ganas…Ya verás como en lo sucesivo no se repetirá.
    Y sí, los dorados son unos peces fantásticos por estética y pelea, si te divertiste con esos imagínate con uno de 10 a 15 kg como los que se nos arriman por aquí a la orilla precisamente en esta ápoca.

    En fin, muy bonito report.

    Un saludo

  2. 2 Caballa
    octubre 5, 2009 en 11:16 pm

    Magnífica crónica de un pescador desde kayak al que curiosamente le pasa o mismo que a mí, y es que la noche antes de pescar, y más aún si hace algún tiempo que no nos echamos al agua, no se puede pegar ojo.

    Claro está que al final lo pagamos con un cansancio inusitado, sobre todo justo después de enjuagar todo el material y de llevarnos un bocado.

    Precioso dentón Gaspar, y hermosa pelea la de la llampuga. Curiosamente fue el único pescado que me llevé a casa el domingo, claro que mi pez se quedó de nuevo otra blue flame, ya lleva tres, y esta vez no fue por el nudo aunque partió un 60lb con mucha facilidad…

    Un abrazo
    Arturo “Caballa”

  3. 3 Pepín Sparrow
    octubre 6, 2009 en 7:10 pm

    Me dejas sin palabras…
    Estas hecho un figura y no dejas de sorprenderme.

    Que bonito relato y que cómo haces que nos lo pasemos entre tus letras.

    ¡¡Decididamente tengo un problema con los madrugones y mira las cosas que me pierdo!!

    ¡¡Y yo que pensaba que era el único que no dormía la noche antes!!

    Un abrazo.

    Pepín

  4. 4 Inuit
    octubre 6, 2009 en 7:12 pm

    Arturo, no quiero pensar en la pinta que debe imprimirle al animal esos piercings. Jeje.

    Angelote, un dorado de esos me echaba yo a la cara!

    Un abrazo
    Gaspar

  5. octubre 8, 2009 en 6:38 am

    Hola Inuit, la verdad es que a mi también me entra el “yuyu” cuando organizo una pesquera. Estas que te sales, me alegro de que te vaya bien.

  6. 6 Inuit
    octubre 8, 2009 en 2:04 pm

    Pepin, hay que madrugar!

  7. 7 raspacejo
    octubre 11, 2009 en 11:29 am

    Enhorabuena por el relato, por las capturas y por las magníficas fotos. Vas a tope tio. Me alegro que te vaya bien compañero. Eres un máquina.
    Saludos.

    Pd. Arturo, no será una piedra???jeje.

  8. 8 uxiolures
    octubre 19, 2009 en 10:20 pm

    Si señor, un día completito. Enhorabuena, por la pesca, por las bonitas fotos y por el blog en general.

  9. 9 Inuit
    octubre 20, 2009 en 6:08 am

    Eugenio, gracias! y sobre todo por pasarte por aqui!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: