Ya os puedo contar algo más de mi nuevo “juguete”. Este fin de semana lo he sometido a un riguroso examen en el que, claro está, también se ha valorado su aptitud para aquello para lo que ha sido concebido o, más bien, para lo que ha sido comprado, el jigging.

Para no perderme en demasiados detalles os hablare de aquellos elementos o aspectos de este carrete que realmente considero importantes, y lo voy a hacer valorando la conveniencia o no de los mismos para esta disciplina, siempre desde mi humilde opinión, ojo!.
Convenientes o ventajas
Amplitud de movimiento
Pesco en un kayak cerrado de forma que, con el brazo flexionado, entre mi antebrazo y la cubierta de mi barco solo queda un espacio de unos 20 cm. Dado que con los carretes de tambor fijo esta distancia es mas que exigua, me veia obligado a colocar la caña a 45º con el consiguiente riesgo de vuelco ante una picada. Con los carretes de tambor giratorio ya no tenemos este problema ya que se invierte la posicion de este elemento respecto a la bara, quedando situado sobre esta. De esta forma podemos colocar la caña casi sobre el eje de giro de nuestra embarcacion sin perder capacidad de movimiento y , ademas, evitamos los molestos golpes.
Freno
Durante el tarado del freno no he podido evitar la tentación de comprobar hasta dónde podría llegar este, y tampoco de ponerlo en contraste con la capacidad del de mi Ryobi. El freno de este último, totalmente apretado y con la bobina llena, ha empezado a cantar “por soleares” al ejercer tan solo 4.5 Kg, cuando el TwinDrag de mi accurate se resistía todavía a ceder línea pasados los 10 Kg; es más, no he podido encontrar su “techo”!. He tenido que suspender la experiencia cuando dos bultos han pasado a pender de la garganta de mi padre, ayudante improvisado, me imagino que ante la visión de que caña, freno, línea, nudo o todo junto se fuese al traste.
El freno de esta máquina es potente, más allá de lo que pudiera necesitar, y tanto es así que he situado su máximo en 6 Kg, el 50% de la capacidad reconocida por accurate.
Potencia tractora
Es, sin duda alguna, muy superior a la de los carretes de tambor fijo que he tenido la oportunidad de probar. Esta cualidad nos facilita mucho las cosas a la hora de imprimirle vida a nuestros señuelos, y el salto es tal que, en una primera aproximacion, nos puede llegar a parecer que nos resta contacto con los mismos. Lógicamente, también nos facilita el izado de nuestros amigos escamudos, aunque aquí no he notado una diferencia tan notoria.
Inconvenientes o desventajas
Velocidad de recogida
Este carrete es lento, y no solo por su ratio (1:4.1), sino también por el perímetro de la bobina. He aquí uno de los inconvenientes de su reducido tamaño. El tambor presenta un contorno de tan solo 18 cm; esto, sumado a su bajo ratio, hace que por vuelta de manivela recojamos tan solo 75 cm de línea, cuando con el Ryobi recogemos 107 cm. ¿Qué en que se traduce todo esto? En 4 vueltas de manivela más por cada 10 m, y un salto de 20 vueltas mas en batimetrías entorno a los 50 m. Vamos, un engorro. De haberlo sabido de antemano hubiese optado por el modelo de ratio mayor.
Bobinado
Si, es un coñazo, pero no es difícil cogerle el tranquillo. El truco reside en no llenar completamente la bobina con el fin de absorber posibles defectos durante el bobinado, y en no pensar demasiado en ello durante la acción de pesca. ¿Que no se enrolla correctamente? No os preocupéis, cuando acabéis de pescar, largáis aparejo y os tomáis todo el tiempo del mundo en acomodar correctamente la línea.
Sobre el largado de aparejo o como hacernos una peluca con trenzado
Con este tipo de carretes, al igual que con los de casting, podemos regular la libertad de giro del tambor durante el lanzado o el largado de aparejo mediante un tornillo de apriete lateral, lo que los de accurate fishing han gustado en llamar el AccuCast Knob, y, lógicamente, también podemos “tirar del dedo gordo”, a riesgo de perder la huella dactilar en el lance. Yo he empleado una conjunción de ambos sistemas y no me ha ido nada mal. No he sufrido ninguna “peluca”
Concluyendo
Os preguntareis si estoy satisfecho con la compra, y si no hubiese sido mejor invertir esos eurillos en un stella. Todavia es pronto para valorar ambas cosas, todavia no he podido habituarme al equipo y encima la actividad ictiologica no ha acompañado. Lo que si os puedo decir es que he superado el miedo al bobinado, no me ha gustado su capacidad de recogida, y me he quedado ”a cuadros” con la potencia del freno, y con lo que nos facilita el imprimirle movimiento al señuelo. Demosle tiempo, haber que da de si!
Un abrazo
PD: En lo relativo a la pesca este fin de semana ha sido complejo: Niebla, oleaje y una actividad casi inexistente han sido las notas dominantes. Aqui van unas fotos:



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